Todo es comunicación

Entienda la importancia de desarrollar la competência comunicativa

Cuando de comunicación se trata, muchos piensan en los mensajes enviados y en las presentaciones hechas. Sin embargo, eso es solo una parte de la cuestión. ¿Usted ya se ha dado cuenta de que todo lo que hace en su trabajo involucra la comunicación?

Tudo-é-comunicação

No hay nada que podamos hacer en el ambiente de negocios que no implique varias acciones comunicativas: antes, durante y después de la ejecución de cualquier tarea. Por tanto, es legítimo afirmar que la calidad de nuestro trabajo está directamente relacionada a la calidad de nuestras comunicaciones.

Hablar y escribir bien es prerrequisito para el éxito de cualquier profesional. Somos cobrados acerca de eso desde la infancia. Y tan importante también es oír y leer con eficiencia. No hay comunicación si no hay intercambio de informaciones entre las personas involucradas en el proceso. El éxito de la comunicación depende de ambos lados. El primero debe ser capaz de expresarse claramente. El segundo debe estar abierto para recibir el mensaje y cuestionar siempre que surjan dudas. Y este es tan solo el primer paso. ¿Usted ya trató de hablar con un niño con el mismo vocabulario que utiliza con sus compañeros de trabajo? ¿O escribirle un informe a su jefe como si fuera una tarjeta para su novio o novia?

Este es el segundo dato para tener buena comunicación: centrar el foco en quien recibirá el mensaje. Póngase en el lugar de esa persona. Utilice palabras que entienda. Utilice ejemplos relacionados a su día a día.

Y cuando recibimos un mensaje, hay que hacer preguntas para checar si entendemos qué es lo que nos quisieron comunicar. Otra forma de asegurar el entendimiento es simplemente repetir lo que acabamos de oír y pedirle que lo confirme la otra persona.

Fernando Pessoa

Estos pasos aparentemente sencillos son una buena fórmula para desarrollar una comunicación eficaz. ¿Le parece sencillo? Seguramente. ¿Es fácil? Ni tanto. Nos educaron a hablar en lugar de oír. Y nos acostumbramos a pensar en nosotros mismos cuando nos expresamos, y no en quien recibe el mensaje. Nos tardamos y damos vueltas en lugar de ser directos y objetivos.

Vale la pena pensar e invertir energía en perfeccionar la competencia de comunicación. Al fin solo por medio de la comunicación logramos realizar nuestros propósitos personales y profesionales. La comunicación lo es todo.